Discurso del nuevo rector de la Universidad Vasco de Quiroga en su investidura.
Morelia, Mich. A 30 de Julio 2018.
El papa Francisco nos enseña:
“En la escuela no se aprenden solo contenidos, sino costumbres y valores”
Distinguidos integrantes del Presídium,
Estimados miembros de la Junta Directiva y de Gobierno,
Secretarios, Decanos,
Directores, coordinadores, docentes, alumnos,
Personal administrativo de la Universidad,
Autoridades eclesiásticas que nos acompañan,
Representantes gubernamentales, empresarios y líderes de la sociedad civil,
Representantes de los medios de comunicación,
Amigos todos:
Les doy la bienvenida a esta su universidad, gracias por acompañarnos en este importante acto institucional.
Gracias a mi esposa Amor, a mis hijos Antonio de Jesús, José Andrés y a mi hija Amor de María. Gracias por acompañarme a vivir el sueño que me trasmitió en vida el Ing. César Nava Miranda.
Gracias a mi hijo Héctor Alejandro quien desde el cielo me acompaña permanentemente. Hijo, te pido que intercedas por mi y por este proyecto de transformación humana y social que tanto bien hace a nuestra sociedad.
Quiero agradecer, muy especialmente, a la Junta Directiva de la Universidad encabezada por el Dr. Gerardo Mosqueda, por la confianza otorgada para ejercer esta responsabilidad.
La Universidad Vasco de Quiroga tiene 19,126 egresados y más de 5000 alumnos inscritos. Atiende los niveles de secundaria, preparatoria, licenciatura, maestría y doctorado. Sumando egresados e inscritos, hemos tocado la vida de más de 24,000 personas, si agregamos a sus familias podemos darnos cuenta de la gran responsabilidad que esto representa.
La escuela es el complemento de la familia. En la formación de los jóvenes y en los tiempos actuales, ni la familia suple a la escuela, ni la escuela suple a la familia, son instituciones complementarias; la universidad colabora en la consolidación del carácter del futuro profesionista, ya que en su etapa universitaria los jóvenes aprenden de manera práctica, cómo enfrentarán la vida profesional.
Con la formación que reciban en este momento, se sustentarán las decisiones más importantes de su vida. La Universidad está llamada a desarrollar en sus alumnos el sentido de lo verdadero, del bien y de lo bello.
Esto nos ha hecho pensar, desde hace varios años, en el futuro de nuestra institución con una visión serena, pero retadora. La realidad social demanda trabajo urgente, por ello, hace cuatro años inició el proyecto de expansión de nuestra institución, con un dinamismo audaz, porque en los proyectos de educación se requiere audacia para dar esperanza a nuestra sociedad.
Ahora que la decisión de expandirnos tiene frutos concretos y que nos ha permitido ampliar nuestra matrícula y rebasar las fronteras del estado, seguiremos siendo audaces.
Hemos trabajado mucho al exterior, pero sin duda, para seguir creciendo, tenemos trabajo que hacer en casa. Hay grandes retos que enfrentar para hacer crecer aún más a nuestra institución con miras a su 40 aniversario.
Este campus debe servir como modelo de excelencia para las nuevas unidades académicas, por ello considero que debemos enfocar nuestros esfuerzos en 5 ejes estratégicos:
1. Ampliar y certificar los programas educativos de licenciatura.
Tal como ya lo hacemos con el Consejo Mexicano para la Acreditación de la Educación Médica y con el Consejo de Acreditación en la enseñanza de la Contaduría y Administración, para nuestras Escuelas de Medicina y de Contabilidad y Administración respectivamente.
2. Fortalecer nuestro Sistema de Posgrados y los Centros de Idiomas y Educación Continua.
Tenemos en México una población profesionalizada que corresponde a la generación de los llamados 'Millenials', quienes están cerca de asumir relevos generacionales en la dirección de empresas y organizaciones, y que tienen urgencia de incrementar su preparación ante la competencia por obtener mayores responsabilidades laborales. Ésta es una oportunidad que no podemos dejar pasar.
3. Incrementar nuestra capacidad de investigación e innovación.
Debemos vincularnos con los sectores productivos y sociales que demandan investigación, dedicaremos especial énfasis en nuestras preparatorias para fomentar el sentido de innovación en los jóvenes y que esto sirva como base para su desarrollo.
4. Mantener el Modelo Quiroguiano de Formación Humanista Católica.
Nuestro modelo de formación integral desarrolla equilibradamente las cuatro dimensiones de la persona humana: la intelectual, la física, la espiritual y la afectiva. La Universidad se seguirá distinguiendo por estas notas formativas desarrolladas a través de actividades deportivas, culturales, de pastoral, servicio social, así como grupos estudiantiles e Intercambios Internacionales.
5. Difundir activamente la Cultura Cristiana.
En el contexto actual de división, violencia y descomposición social que tanto daño han hecho a nuestra realidad, es imperante promover la justicia social, la caridad, la paz, la solidaridad y la subsidiariedad, reconociendo que la persona está en el centro de toda actividad humana.
Hay miles de buenas ideas y prácticas, pero la cultura se consolida especialmente cuando se escribe y se publica, nuestra Fundación Editorial Vasco de Quiroga está llamada a difundir la cultura; por eso será una de nuestras prioridades.
Adicionalmente, debemos mantenernos firmes en nuestra razón de ser. Estoy convencido de que, solo siendo fieles a nuestros orígenes, podemos colaborar en la construcción de una mejor sociedad.
Recordemos nuestra misión: Formar personas integralmente, inspirados en el humanismo católico de don Vasco de Quiroga, para que sean agentes de cambio comprometidos con el bien común de nuestra sociedad.
La amplitud de nuestra Misión es tal, que resulta imposible realizarla solos, por ello, convoco a los actores que dan forma a nuestra sociedad: Empresas, Asociaciones Civiles, Consejos y Observatorios Ciudadanos y Organismos de Gobierno en todos sus niveles y órdenes.
Nuestra universidad se pone al servicio del Bien Común, y quiere colaborar en los proyectos que ustedes impulsen para mejorar nuestra realidad y preservar a nuestra juventud.
También, en los próximos meses, tocaremos sus puertas para invitarles a colaborar en proyectos conjuntos de gran trascendencia para el bien de nuestro estado y nuestro país, que solo pueden dar frutos si trabajamos en equipo.
En resumen: Con las diversas iniciativas relacionadas con los 5 ejes estratégicos que he mencionado, manteniéndonos firmes en nuestra vocación y colaborando activamente con los diversos actores sociales, tendremos una institución sólida y más grande que nunca.
Pero las instituciones están hechas para perdurar. Desde ahora debemos tener clara la visión de nuestra Universidad para su 50 aniversario.
- En 10 años nuestra universidad debe ser el referente nacional de formación católica con excelencia académica y ser reconocida por la contribución que nuestros egresados hagan al Bien Común en México.
Tenemos mucho trabajo por hacer.
Quiero compartirles, que además de haberme formado como ingeniero, me gusta la poesía y el arte.
La poesía, las obras de arte, nacen de la inspiración. Grandes artistas se han inspirado saliendo al campo y a cielo abierto en una noche sin luna, han buscado una estrella que inspire sus pensamientos.
En el caso de nuestra institución, tenemos la estrella de Don Vasco de Quiroga y los ideales y valores en los que se basó para realizar su obra. Imitemos su creatividad, su apertura, su generosidad y su amor por realizar el Bien Común.
Vivamos y hagamos vivir estos ideales. Les invito a realizar un compromiso con dos simples acciones:
1. Ampliemos, a imitación de Don Vasco, nuestra generosidad y apertura para robustecer el diálogo y trabajo en equipo indispensables para mejorar nuestra realidad.
2. No dejemos de soñar, no dejemos de pensar que es posible transformar nuestra realidad. Hay un mundo mejor que construir y legar a nuestros hijos y a los jóvenes.
En 10 años nuestra universidad cumplirá su primer medio siglo. En ese caminar, sigamos la luz de la estrella que nos inspira; sumemos voluntades y trabajo.
¡Acerquemos a nuestro estado y a México al gran sueño de Don Vasco!
- En México urge edificar, no destruir.
2. Fortalecer nuestro Sistema de Posgrados y los Centros de Idiomas y Educación Continua.
Tenemos en México una población profesionalizada que corresponde a la generación de los llamados 'Millenials', quienes están cerca de asumir relevos generacionales en la dirección de empresas y organizaciones, y que tienen urgencia de incrementar su preparación ante la competencia por obtener mayores responsabilidades laborales. Ésta es una oportunidad que no podemos dejar pasar.
3. Incrementar nuestra capacidad de investigación e innovación.
Debemos vincularnos con los sectores productivos y sociales que demandan investigación, dedicaremos especial énfasis en nuestras preparatorias para fomentar el sentido de innovación en los jóvenes y que esto sirva como base para su desarrollo.
4. Mantener el Modelo Quiroguiano de Formación Humanista Católica.
Nuestro modelo de formación integral desarrolla equilibradamente las cuatro dimensiones de la persona humana: la intelectual, la física, la espiritual y la afectiva. La Universidad se seguirá distinguiendo por estas notas formativas desarrolladas a través de actividades deportivas, culturales, de pastoral, servicio social, así como grupos estudiantiles e Intercambios Internacionales.
5. Difundir activamente la Cultura Cristiana.
En el contexto actual de división, violencia y descomposición social que tanto daño han hecho a nuestra realidad, es imperante promover la justicia social, la caridad, la paz, la solidaridad y la subsidiariedad, reconociendo que la persona está en el centro de toda actividad humana.
Hay miles de buenas ideas y prácticas, pero la cultura se consolida especialmente cuando se escribe y se publica, nuestra Fundación Editorial Vasco de Quiroga está llamada a difundir la cultura; por eso será una de nuestras prioridades.
Adicionalmente, debemos mantenernos firmes en nuestra razón de ser. Estoy convencido de que, solo siendo fieles a nuestros orígenes, podemos colaborar en la construcción de una mejor sociedad.
Recordemos nuestra misión: Formar personas integralmente, inspirados en el humanismo católico de don Vasco de Quiroga, para que sean agentes de cambio comprometidos con el bien común de nuestra sociedad.
La amplitud de nuestra Misión es tal, que resulta imposible realizarla solos, por ello, convoco a los actores que dan forma a nuestra sociedad: Empresas, Asociaciones Civiles, Consejos y Observatorios Ciudadanos y Organismos de Gobierno en todos sus niveles y órdenes.
Nuestra universidad se pone al servicio del Bien Común, y quiere colaborar en los proyectos que ustedes impulsen para mejorar nuestra realidad y preservar a nuestra juventud.
También, en los próximos meses, tocaremos sus puertas para invitarles a colaborar en proyectos conjuntos de gran trascendencia para el bien de nuestro estado y nuestro país, que solo pueden dar frutos si trabajamos en equipo.
En resumen: Con las diversas iniciativas relacionadas con los 5 ejes estratégicos que he mencionado, manteniéndonos firmes en nuestra vocación y colaborando activamente con los diversos actores sociales, tendremos una institución sólida y más grande que nunca.
Pero las instituciones están hechas para perdurar. Desde ahora debemos tener clara la visión de nuestra Universidad para su 50 aniversario.
- En 10 años nuestra universidad debe ser el referente nacional de formación católica con excelencia académica y ser reconocida por la contribución que nuestros egresados hagan al Bien Común en México.
Tenemos mucho trabajo por hacer.
Quiero compartirles, que además de haberme formado como ingeniero, me gusta la poesía y el arte.
La poesía, las obras de arte, nacen de la inspiración. Grandes artistas se han inspirado saliendo al campo y a cielo abierto en una noche sin luna, han buscado una estrella que inspire sus pensamientos.
En el caso de nuestra institución, tenemos la estrella de Don Vasco de Quiroga y los ideales y valores en los que se basó para realizar su obra. Imitemos su creatividad, su apertura, su generosidad y su amor por realizar el Bien Común.
Vivamos y hagamos vivir estos ideales. Les invito a realizar un compromiso con dos simples acciones:
1. Ampliemos, a imitación de Don Vasco, nuestra generosidad y apertura para robustecer el diálogo y trabajo en equipo indispensables para mejorar nuestra realidad.
2. No dejemos de soñar, no dejemos de pensar que es posible transformar nuestra realidad. Hay un mundo mejor que construir y legar a nuestros hijos y a los jóvenes.
En 10 años nuestra universidad cumplirá su primer medio siglo. En ese caminar, sigamos la luz de la estrella que nos inspira; sumemos voluntades y trabajo.
¡Acerquemos a nuestro estado y a México al gran sueño de Don Vasco!
- En México urge edificar, no destruir.
- Por eso…
¡Trabajemos todos para Educar en la Verdad!
¡Trabajemos todos para Educar en la Verdad!
